EL DEBATE QUE BATE.

EL DEBATE QUE BATE.

mayo 15, 2018 Desactivado Por Editor

La expectativa del debate no levantó el entusiasmo que se esperaba, salvo los organizados por los propios candidatos haciendo fiesta, y echando cohetes pronunciándose ganadores, pero de ahí pal real los participantes buscando gobernar Chiapas no convencieron porque usaron los mismos discursos de siempre, entre la seguridad, el combate a la corrupción, economía, campo, turismo, así como sacando vuelta a la reforma educativa y la promesa de gobernar sin fuero, fueron considerados por el escrutinio público pura demagogia. Es de celebrarse que en la agenda pública de los candidatos se encuentre inscrito erradicar estos azotes sociales, pero no se profundizó en más detalles, no se habló de una fórmula real y consistente para lograr estos objetivos; incluso dio algo de flojera escuchar algunas propuestas como la creación de una Comisión de Transparencia y la Verdad que pudiera traer a Juan Sabines para aclarar lo de la millonaria deuda en la que nos dejó prensados los que habitamos esta parte de la geografía nacional, causa principal del colapso económico por el que atraviesa Chiapas, y que a pregunta expresa de uno de los moderadores del debate, Roberto Albores Gleason evadió puntualizar la interrogante concretándose a generalizar su propuesta sobre el combate a la corrupción, sin responder tampoco porqué los chiapanecos tenemos que pagar 4 millones 100 mil pesos de intereses mensuales que reveló Tío Chus,  Cacique de Carranza. Lo mismo la promesa de transparentar las sesiones de contratos de obras públicas para evidenciar empresas fantasmas promoviendo extorsiones y otros vicios, así como las empresas creadas por los propios alcaldes, diputados, gobernadores y demás zoología de los altos círculos del poder  que acaparan la obra pública y que por consecuencia tiene quebrados a los auténticos constructores, es por eso que el Plan económico que promete activación de empleo, instalar empresas,  industrias y soñar en convertirnos en una nueva potencia turística mundial no hizo eco en la conciencia ciudadana porque con discursos de siempre no se puede reparar el daño por el que atraviesa el mercado del trabajo, son miles y miles de trabajadores despedidos dentro de la estructura gubernamental y otro tanto más de la iniciativa privada en medio de presunción del poder nacional de haber alcanzado una cifra histórica en la creación de empleo. ¿Dónde? ¡En Chiapas no se ve más que una ola de desgobernanza histórica enraizada que crece y que ni con leyes de transparencia que obligan a la rendición de cuentas hemos logrado disminuir el problema de corrupción y desempleo! Otro de los temas tocados fue el de la seguridad en el que también se echaron campanas al aire considerándonos uno de los estados más seguros de la República Mexicana pese a que aquí se cometen crímenes, no sé si por eso debemos de agradecer, conformarnos y esperar que quien llegue a ser gobernador logre mejores niveles de seguridad a los chiapanecos. La realidad es que van más de un par de sexenios de una lucha encarnizada contra la inseguridad y el único resultado obtenido ha sido el incremento de la violencia con muchos daños colaterales y la cifra de crímenes y emboscadas sigue progresando en medio de las cuentas alegres oficiales. El campo no fue tema abundante, pero también estuvo salpicado de abandono y corrupción, de desvíos millonarios, de promesas de castigo ante al reconocimiento que desde la misma Auditoria de la Federación se dan carpetazos políticos pese haber detectado ésta, desvíos millonarios en diversas secretarías. La Reforma Educativa quedó en limbo, pues ni Chus Orantes, ni Rutilo, ni Albores Gleason, ni Aguilar Bodegas pudieron pronunciarse a favor de echarla abajo, nomás le dieron vuelta remarcando lo que todo mundo ya sabe y reclama; una educación de calidad y que sea pública, pero por desgracia el sistema educativo mexicano se encuentra casi desmantelado y no se cree que desde Chiapas se pueda recomponer. En fin, discursos, promesas y señalamientos fueron la plataforma principal del primer debate a la candidatura del gobierno estatal, y en este Chiapas de lo imaginario e irracional urge dejar la simulación, las falsas promesas que son populares pero difíciles de cumplir. Creo que los gobiernos venideros deberán abrirse e incluir más a la ciudadanía en la toma de decisiones si realmente están dispuestos a un cambio con los costos políticos, personales y hasta familiares que esto implique porque los problemas de México y de Chiapas no lo resolverán las promesas o propuestas de campaña, hay que pugnar primeramente porque los poderes ejecutivo, legislativo y judicial queden totalmente separados, no sometidos o al servicio de uno o de otro, teniendo este logro por delante, entonces pudiéramos tomar en serio el desarrollo de este país, mientras tanto hay que seguir aguantando vara, a que los políticos y gobernantes sigan disfrutando la fiesta del poder, mientras los ciudadanos de a pie pagamos el alto costo de la consecuencia.